miércoles, 23 de diciembre de 2009


COMO EN SUS MEJORES TIEMPOS

Los rojiblancos cuentan con diez puntos más que la pasada campaña y 14 con respecto al curso 2005-06 El Athletic cierra 2009 con unos números excelentes

23 de diciembre de 2009

Final del formulario


Los futbolistas del Athletic aplauden a los aficionados al término del partido ante el Zaragoza en La Romareda, donde los rojiblancos sumaron una de sus ocho victorias en Liga. :: FERNANDO GÓMEZ

El Athletic camina de la mejor forma posible esta temporada. Con paso firme. Sólo acumula unos mínimos tropezones en su historial liguero. Esta magnífica senda ha permitido al bloque rojiblanco arribar a la meta del final de año con 26 puntos, su mejor recolección, tras quince jornadas, desde el curso 1995-96, cuando se instauró el actual sistema de recompensar con tres muescas cada triunfo. Ese bagaje ha colocado a los bilbaínos, séptimos, a una zancada de la UEFA, y a tres de la Liga de Campeones. Un cuadro soñado en los últimos ejercicios, cuando los vizcaínos solían rondar el descenso a estas alturas o estaban inmersos en él, como ocurrió en 2005, con sólo 12 puntos.

La actual situación sólo se puede comparar con la que se vivió en la temporada 2001-02. Entonces, el Athletic de Jupp Heynckes alcanzó los 26 puntos el 23 de diciembre, con su triunfo en El Sadar; entonces aún se llamaba así. Sin embargo, existen dos diferencias. Ahora se ha acumulado una victoria más (8) y se ha superado también el registro de partidos perdidos (5, por tres); los mismos números que en 1994, cuando ganar concedía dos puntos.

En aquella época, además, con el técnico que acaba de dar el título de campeón de invierno al Leverkunsen alemán, los bilbaínos marchaban en la cuarta posición, tres por encima de la actual. Pero en nada se asemeja el campeonato en marcha con aquel. La Liga actual es una competición rota, con dos 'mandamases', Barcelona y Real Madrid, que recogen casi todos los puntos posibles; un pelotón de meritorios, hasta el Villarreal, con aspiraciones a Europa; y otros once grupos dedicados a sobrevivir.

Hace ocho años, en cambio, la composición era bien distinta. El líder era el Alavés, seguido por el Betis, ambos con 27 puntos. Y el penúltimo, la Real Sociedad, estaba a una distancia de trece. Es decir, se trataba de una competición compacta, sin grandes diferencias. De hecho, algunos aficionados creen que la clasificación actual no hace justicia a la vendimia rojiblanca. Debería estar más arriba, estiman.

De todos modos, la hinchada rojiblanca debe desprender un cierto optimismo con los números de este equipo, además de por las sensaciones plasmadas sobre césped. Basta con remontarse doce meses atrás para toparse con un estado radicalmente diferente. La plantilla de Joaquín Caparrós había adquirido 16 puntos, diez menos que ahora, con tan sólo cuatro victorias, la mitad que el presente curso. No obstante, el cierre de ejercicio más decepcionante, aparte del ya reseñado de 2005-06, sobre todo por la posición, se dio en 2006, con Javier Clemente en el banquillo: 14 muescas, pero sólo un puesto por encima del descenso, en una temporada que se sufrió hasta el final, hasta aquel agónico duelo contra el Levante. De hecho, en el primer curso señalado, 2005-06, los bilbaínos reaccionaron y concluyeron la campaña en un digno lugar; el 12º.

(JUANMA MALLO. EL Correo Digital.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario